LA IZQUIERDA EN CLAVE DE FUTURO

Leí ayer este artículo de Alain Touraine, que como se ve no ha perdido ni un ápice de vigencia, y al hilo del cual se me ocurren algunas reflexiones. En mi opinión, la izquierda política y social sigue necesitando clarificar cuál es su carta de naturaleza en el mundo contemporáneo, a la vez que se precisa una redefinición del marco de relaciones entre los partidos de izquierda y los movimientos sociales. ¿Será capaz la izquierda del siglo XXI de cumplir sus aspiraciones de transformación social, en un mundo que cambia día a día al ritmo que marcan la globalización y las redes sociales? Pienso o necesito pensar que sí, y creo que es uno de los retos fundamentales a los que nos tenemos que enfrentar día a día las mujeres y hombres de izquierdas.

Una de las notas características de la izquierda, desde su mismo origen, es que de la misma manera que se cuestionó lo existente, el orden establecido, de manera casi simultanea comenzó a producir reflexiones críticas sobre sí misma, y utilizando a veces definiciones diferentes de izquierda que se utilizaban de forma arrojadiza entre los diferentes modos de entender lo que se denominaba “la izquierda”. En el momento histórico presente nos podemos encontrar con una situación semejante a la hora de pensar cómo se reelaboran nuestros discursos políticos, para poder mantener el carácter de fuerzas políticas que están a la vanguardia del pensamiento político. En mi opinión, una parte de ello dependerá de que la izquierda consiga mantener una personalidad política claramente diferenciada, venciendo la tentación de acercarse demasiado al centro político, que en ningún caso puede ser factor de la transformación social a la que debemos seguir aspirando. En la medida en que en nuestras sociedades europeas continúan produciéndose o incrementándose situaciones de desigualdad, de discriminaciones de todo tipo, es la izquierda social y política la que debe tener su máxima aspiración en formular programas políticos que tengan como objetivo a corto-medio plazo laminar esas situaciones, y poder alcanzar niveles mayores de redistribución de la riqueza, de justicia social, de libertades civiles y de igualdad.

Respecto de las relaciones con los movimientos sociales que representan también una parte de la izquierda, sin duda es uno de los temas clave. Lo primero que habría que decir es que política, en su definición más amplia, se puede hacer igual desde la parte social que desde la parte política. Lo cual amplía enormemente las posibilidades para la participación política a una parte de la ciudadanía que no se siente atraida a dar el paso de militar en una formación política, pero que sí se siente animada a implicarse en el movimiento asociativo. Esto es especialmente llamativo entre las mujeres y los jóvenes, especialmente entre estos últimos.
Mucho se ha escrito sobre la autonomía de los movimientos sociales con respecto a los partidos, pero más que autonomía la palabra sería independencia. Un status, de independencia y de relaciones de igualdad entre partidos de izquierda y movimientos sociales, que para nada debe ser incompatible con la activa participación de los partidos en plataformas y movimientos ciudadanos. La fórmula, por un lado, un diálogo continuado y sin intermitencias entre la parte social y la política de los movimientos de izquierda, y por otro, la implicación al máximo nivel de las bases sociales de los partidos de izquierda en el tejido asociativo y en las reivindicaciones que éste genere.

Anuncios

13 comentarios

Archivado bajo Sobre la izquierda

13 Respuestas a “LA IZQUIERDA EN CLAVE DE FUTURO

  1. Valentín

    Estoy básicamente de acuerdo con muchas de las cosas que dices, pero el artículo se centra demasiado en Europa. Faltaría por incluir el fenómeno de la izquierda populista en Sudamérica.
    Saludos

  2. Victoria

    ¡Ay Charo…! ¡Esto sí que es hablar y decir…!

    Me quedo con esto:

    “…que la izquierda consiga mantener una personalidad política claramente diferenciada, venciendo la tentación de acercarse demasiado al centro político”

  3. cris monge

    Enhorabuena por el artículo Charo!. Y este tema merecería una cañita para debatirlo en persona, pero en cualquier caso:
    – Lo primero que la izquierda tiene que tener claro es cuáles son los objetivos. Quizá habría que volver a los revolucionarios franceses (burgueses, por cierto), y reactualizar desde allí.
    – Coincido contigo en que las relaciones entre los partidos y los movimientos sociales son siempre complejas, pero estarás de acuerdo en que ambos necesitan ser re-pensados… ¿son los instrumentos adecuados para alcanzar los objetivos que decíamos antes?

    Y finalmente, la crisis forma parte consustancial de la izquierda, así que sin agobios…forma parte de nuestro encanto!,
    Un besazo,

  4. Jesus

    ¿De donde salen los afiliados a un partido de izquierdas? Yo creo que mayoritariamente de los movimientos sociales.
    ¿Esta un partido de izquierdas a la altura de las reinvidicaciones de los movimientos sociales? Yo creo que no.
    El cuidadano de izquierdas ¿donde se siente mas izquierdista en un movimiento social de izquierdas o en un partido de izquierdas?
    Yo en la intimidad.

  5. luis bitria

    Interesante la reflexión, y aunque se aproxima a la utopia no está exenta de ese romanticismo realista que te acompaña y guia en la lucha. Es muy dificil que un partido político participe en un movimiento social sin un interés electoralista. Por eso la independencia de los movimientos sociales progresistas es fundamental. Política y altruismo no casan bien. Solo espero un renacer en chunta que cree las condiciones necesarias para la convivencia social y política. Un besico solidario.

  6. Ayyy Charo,… estoy muy quemado con los políticos,… Izquierda, derecha, centro derecha, liberales, social-democracia,… palabras que de tanto usar y abusar de ellas, la mayoría han perdido su significado. La política se ha convertido en una especie de Operación Triunfo, todos anhelan salir en la tele, muchos no saben muy bien si son de derechas, de izquierdas o del rellano de arriba. Lo importante es que un amigo les dijo que ahí daban de comer y algo de guita, y ahí se han apuntado. Una vez están ahí, algunos empiezan a esnifar y alucinar, esto es jauja, de aquí nadie me mueve, joder de comilona en comilona y tiro porque me toca, cuando no es un agápe, es un convite, cuando no salgo en la portada de la parroquia, salgo en el journal de la escuela. A uno le nombran director de carreteras y urbanizaciones, el había estudiado para médico, pero tanto da, en la carretera también se necesitan los médicos, ahí hay muchos muertos y magullados, a otro lo nombran del ministerio de las vacas, cuando era pequeñito tuvo un perrito,…lo suyo era la abogacia, pero ya se sabe, hoy en día para todo se necesitan a los leguleyos, no vendrá mal un abogado para poner un poco de orden en todos los impresos de la “UE + vacas – menos leche”.
    Al sistema político actual no le veo solución, el sistema de partidos políticos para mi es completamente inoperativo en este mundo hiper-globalizado. El votar se ha convertido en ir ha votar el menos malo, o en votar ese para que no salga ese horror.
    Puede la pista para resolver el embrollo que hay en nuestra sociedad esta en lo que dices pero en la dirección opuesta :
    la participación política a una parte de la ciudadanía que no se siente atraída a dar el paso de militar en una formación política, pero que sí se siente animada a implicarse en el movimiento asociativo. Esto es especialmente llamativo entre las mujeres y los jóvenes”
    Algo en lo que tu ya has bregado, empieza a ser hora de que los políticos se bajan del jet o del autocar y empiezan a implicarse realmente en los problemas que tiene la sociedad. Nos esperan unos años muy turbulentos, con poco pan y muchos comensales, tendremos que aprender muchas cosas entre ellas a repartir lo poco… Confío más el movimiento asociativo para hallar la solución a muchos de los problemas que se nos avecinan que en los políticos… lo digo sabiendo que tu cabalgas más en lo primero que en lo segundo…
    De esos años de turbulencias va a nacer un nuevo modelo, completamente diferente a lo que hasta ahora conocemos,…
    Un abrazo, no te desanimes, no te va a faltar trabajo,..

  7. No puedo estar más de acuerdo con lo que planteas. Pero tal y como dice Cristina creo que hay que añadir la reflexión de si los movimientos sociales y políticos actuales son adecuados para cumplir con los objetivos pretendidos. Los tiempos cambian a un ritmo frenético y muchas veces las organizaciones, por inercias o inmovilismo, no son lo suficientemente ágiles para adaptarse a las nuevas situaciones. Por todo ello se hace necesaria una reflexión en profundidad tal y como tu has hecho. Besos

  8. Efectivamente, Charo y Cris, el debate sobre la izquierda del siglo XXI no refleja la riqueza y fuerza organizativa que tienen o tuvieron los movimientos sociales, más bien lo contrario. Los movimientos sociales viven unos momentos críticos, los de su institucionalización, o en otras palabras los de su derrota y eliminación como sujetos políticos y su conversión en bases de apoyo, movilización y sustento de gobiernos progresistas y de izquierda.

    Como Saturno devorando a sus hijos, la izquierda institucional cuando controla los gobiernos se empeña en devorar a los movimientos sociales, que son la fuente de su legitimidad.

    Pero el problema es demasiado complejo y difícil como para resolverlo en estudios y tesis doctorales. La historia de resistencias, luchas y movilizaciones de nuestros pueblos, deberán abrir las puertas de un futuro de la izquierda que no está escrito.

  9. La izquierda tiene un dilema insoluble: la detentación del poder cuando le toca. Los sistemas totalitarios fundados como pretexto en las ideas de izquierdas evidentemente sólo han conducido al fracaso total. Los gobiernos de izquierdas en regímenes elegidos democráticamente han de contemporizar con los pilares que sustentan el sistema como forma de sobrevivir en política, y por lo tanto se ven obligados a hacer políticas que traicionan sus premisas. ¿Se puede congeniar un planteamiento de izquierdas con un sistema de poder fundamentado en conceptos, todos ellos, que más allá de la mera apariencia legal y de las buenas palabras en los preámbulos constitucionales, representan valores puramente reaccionarios? Difícilmente. Las revoluciones, los movimientos obreros del XIX fueron solucionados como cualquier otro conflicto político desde Pericles hacia aquí: asimilando a los privilegios de las clases pudientes a los cabecillas de las revueltas, y eso ha sucedido desde la Revolución Francesa a mayo del 68 pasando por el socialismo de un solo Estado en la URSS. La izquierda, por desgracia, sólo es fuerte, decisiva, totalmente fiel a sí misma, cuando no manda, y de ahí que resulte difícil compaginarla con los movimientos asociativos de índole popular: tarde o temprano, en cualquier asunto, un gobierno de izquierda tomará alguna medida contraria a cualquier movimiento social al que diga pertenecer. El poder, el sistema, está diseñado para retroalimentarse y autoprotegerse; el pueblo, los movimientos asociativos, la justicia social entendida coloquialmente, van en su contra. Un gobierno de izquierdas debe elegir entre las estructuras reaccionarias del poder o la verdadera izquierda. Y siempre elige lo primero. Por su propia supervivencia de clase privilegiada.

  10. Susana

    Coincido en buena medida con lo que dice Carles. La gran mayoría de partidos de izquierda me han decepcionado cuando han llegado al gobierno. Participo en asociaciones y plataformas sobre temas que considero interesantes, me considero una mujer de izquierdas, pero nunca se me ocurriría militar en un partido político.

  11. Muchas gracias a tod@s por vuestros comentarios.
    Una cuestión que no he tocado en el post, es que queda una década para que los líderes de los partidos de izquierda se puedan dirigir a un público que conoció un estado sin libertades. Coincido con los que hacéis el pronóstico de que probablemente los sistemas de partidos europeos, tal y como los conocemos ahora, acaben evolucionando en un sistema completamente desideologizado y controlado por tecnócratas. Por otro lado estarían los movimientos sociales minoritarios creando redes y relacionándose unos con otros. Y yo me pregunto, en este escenario, se podría seguir llamando izquierda a fuerzas que no combatan las desigualdades?

  12. Pingback: CUATRO POST RECOMENDADOS « El blog de Valentín Cazaña

  13. Querida amiga, los partidos políticos desgraciadamente se han convertido en meros instrumentos de colocación en la mayoría de los casos. Quien controla el partido permanece eternamente y delega en su sucesor o sucesora el control parcial del mismo. Por la misma vía los “movimientos sociales” llamense AA.VV. o cualquier otra cosa, se han convertido con el paso del tiempo en caza subvenciones y ser el parapeto de muchas actuaciones políticas poco afortunadas. La izquierda utópica, en la que algunos crecimos, se esta muriendo por el acoso de l@s trepas y tecnocratas, que tendrían sitio en cualquier partido, fuesen de izquierdas o derechas, solo es cuestión de cuanto consigue para “su” proyecto personal. Es posible que la solución venga de los movimientos sociales pequeños, pegados a la realidad cotidiana del lugar, es posible que lleguemos a tener nuevos modelos en los cuales mirarnos e ilusionarnos, pero lo que esta claro es que tenemos y debemos de quitar poder a los aparatos de los partidos clásicos, las listas abiertas podrían ser una primera pieza a colocar en el nuevo sistema de democracia participativa, pero de verdad.
    Salud compañera y amiga
    PD. perdona por el rollo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s